Carretera Austral: Verdades sobre Pumalín y Douglas Tompkins.
Con una gran alegría hemos recibido que por fin el gobierno ha tomado una decisión acertada al haber dado el visto bueno a la construcción del tramo faltante de 64 kms.de la Carretera Austral, en la Provincia de Palena, X Región de Chile.
Esta obra tendrá grandes implicancias para el desarrollo económico y social futuro de una amplia zona del sur de nuestro país, en la provincia de Palena y la Región de Aysén, al asegurar así la conectividad, y por ende la integridad total de nuestro país por tierra.
Pero por otra parte, vemos con preocupación la posición supuestamente “ecologista” del señor Douglas Tompkins, la cual pone en serio riesgo la seguridad nacional. Si bien, entendemos y compartimos en cierta medida lo afanes ambientalistas y de conservación de los ecosistemas del lugar que tiene este señor, debemos por otra parte advertir, que la corriente a la que él representa y se identifica es la llamada “Ecología Profunda”, la cual significa poner a los elementos de la naturaleza por sobre el ser humano, es decir, una roca o un árbol, tiene mucho mas valor que una persona, lo cual implica un tremendo fanatismo fuera de toda razón lógica y demostrando así que no tiene ninguna consideración con asegurar el bienestar, económico y social de la población, incluso hasta el punto de llegar a denigrar con esa ideología la calidad espiritual y trascendente que tiene todo ser humano, por lo que obviamente no da ningún tipo de garantías para la preservación de la soberanía nacional y del bienestar de nuestros valiosos compatriotas del sector que hacen patria en esas lejanas tierras en esa zona.
Pero otro punto a destacar es el hecho de que cómo es posible que un extranjero, y que además sea adherente a esa corriente ideológica tan nefasta y repulsiva, sea capaz de adquirir esa tremenda proporción de tierras sin control alguno, y que además abarca en esa zona la totalidad de lo ancho del territorio nacional desde el Mar hasta el límite con Argentina, porque lo importante a destacar en este punto, que el estado posee las herramientas para poder preservar los diversos ecosistemas existentes en el país, y que sean de propiedad de todos los chilenos, a través del Sistema Nacional de Áreas Protegidas por el Estado (SNASPE) que administra CONAF y que son Bienes Nacionales. Por ello creemos que el estado chileno ha actuó con una tremenda irresponsabilidad al permitir en la década de los 90`s que el señor Tompkins haya adquirido los que ahora llamamos el Parque Pumalín, y no haber considerado por sí mismo el inmenso valor natural que poseen esas tierras, pero con una perspectiva de país, asegurando una adecuada integración nacional, garantizando el derecho legítimo que tenemos todos los chilenos de poder circular libremente por el lugar, que es parte de chile, y no patrimonio de un simple extranjero fanático.
Rodrigo Mondaca V.
Licenciado en Geografía PUCV.


